A mis tías ¡Feliz día de las madres!

El año pasado el día de las madres escribí sobre lo que era ser mamá…este año, mi reflexión es un poquito diferente. Cada día uno aprende cosas nuevas y puede ver las cosas desde otra perspectiva según lo que se viva. Este año, quiero agradecer…agradecer a las tías con las que fui afortunada de crecer y soy afortunada de aún tener, tías que son un ejemplo de madres.

Pensemos solo en la vida, la vida por si sola es un regalo, cada día que vivimos es un regalo más que Dios nos da. Y afortunados somos todos los que seguimos aquí, y aunque muchos se van mucho más temprano de lo que quisiéramos y muchos otros quisiéramos que fueran eternos…así no es esta vida de aquí. Así que agradezcamos por que seguimos aquí.

Tuve y tengo aún la fortuna de tener unas increíbles tías, tías con el cariño que tiene una mamá. UNA…todos los hijos eso tienen, UNA mamá, y si estoy de acuerdo, como mamá solo UNA. Así que fue y es, una fortuna para mi tener MUCHAS tías, con el cariño especial y arropador de las mujeres mamás.
Tengo la fortuna de tenerlas completamente distintas, cada una con una esencia especial, cada una con su toque único, cada una con un cariño diferente, con un cariño muy suyo.
Así que tuve y tengo de ejemplo 4 diferentes estilos de mamás, de los cuales aprendo sus mejores cualidades…no tuve solo una para aprender, ¡tuve cuatro!
Una me enseño que la vida puede ser muy dura, pero que siempre se puede salir adelante, que no importa lo difícil que pueda ser, uno es capaz de levantarse un millón de veces, por uno, por sus hijos, por sus sobrinos. Que se puede querer y que te puedes entregar igual a alguien que no nació de ti.
Otra me enseño que la ternura de una mamá es única, que cantarle a tus hijos les hace disfrutar a un nivel más allá la vida, que crecer con canciones y con sonrisas es el mejor regalo y el mejor recuerdo que les vas a dejar, porque cuando crezcan siempre siempre se acordaran de la alegría y de las risas, porque siempre vivirán en uno. Que el papá es el jefe de la familia, que tiene su lugar especial en la mesa, que tiene su comida favorita, que se le tiene algo más allá del respeto, es el ‘chief’ y todos en la casa lo saben…eso también lo enseñan las mamás…y lo aprendí de ella.
También otra tía me enseño que en la vida hay que aprender a relajarse, que las cosas tarde o temprano se dan, y que mejor, que reírse de uno mismo y relajarse. A hacer pasteles y a repartirse entre todos la pala, la espátula o el bowl para comerse lo que queda de la masa, esos momentos inolvidables que uno tiene con los primos, siempre estarán con nosotros. (otra ventaja de crecer con muchas tías, es que ¡convives con tus primos como si fueran tus hermanos! así que siempre siempre son días de diversión)
Y otra tía me enseño que una mujer puede hacerlo todo, que una mujer puede ser una súper mamá, una súper esposa y una súper empresaria. Una cosa no esta peleada con la otra. Viéndola a ella puedes ver que si puedes ser el pilar de tu familia, mantenerla unida, llevar un negocio exitoso y ser una mamá presente. Sé que se oye cansado y alguien podría creer que no se puede y que seguro no atiende bien a sus hijos, pero yo que la veo…sé que se puede, y si supieras que NUNCA se queja lo creerían aún más imposible. Pero es verdad, nunca la he oído quejarse. Me imagino, por lo que veo,que debe de estar siempre cansada, y es por eso que su satisfacción debe de ser muy grande, porque para sus hijos es un gran ejemplo, y para sus sobrinas también.

Así que hoy, doy gracias a la vida, por haberme dado cuatro maravillosas tías de las cuales puedo aprender demasiadas cualidades, y en lugar de tener solo una persona de quién aprender, tengo 4 diferentes estilos, maneras, caracteres y personas.

Gracias a mis tías por cuidarme, guiarme, enseñarme, quererme y sobre todo, aguantarme algunas…o muchas veces.

¡Feliz día de las madres!

Deja un comentario

4 + 1 =